La balanza comercial de China registró un superávit de 112.500 millones de dólares en julio de 2026, superando las estimaciones de los analistas que proyectaban 107.000 millones de dólares. Este resultado es significativamente superior a los 97.700 millones de dólares reportados en el mismo mes del año anterior. El crecimiento fue impulsado principalmente por una aceleración en la demanda de productos tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial.
Las exportaciones totales aumentaron un 23,9 por ciento interanual, alcanzando los 397.850 millones de dólares. Dentro de este desglose, las exportaciones de semiconductores casi duplicaron su valor respecto al año previo, mientras que los productos de alta tecnología experimentaron un incremento del 40,7 por ciento. Este comportamiento refleja una carrera estratégica por parte de los fabricantes para enviar mercancías a Estados Unidos antes de la implementación de nuevos aranceles.
A finales de julio, Estados Unidos aplicó un nuevo impuesto del 12,5 por ciento sobre productos chinos, reemplazando una tasa temporal del 10 por ciento que había expirado. Por su parte, las importaciones chinas crecieron un 27,7 por ciento interanual, totalizando 285.350 millones de dólares, aunque este ritmo muestra una desaceleración frente al aumento del 36 por ciento registrado en junio. El entorno comercial sigue marcado por la volatilidad y la adaptación constante a las políticas arancelarias internacionales.

