El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, llegó la noche del miércoles 23 de septiembre de 2026 a Ciudad de México para iniciar la primera visita de Estado de un mandatario surcoreano al país en 10 años —las anteriores fueron las de Lee Myung-bak en 2010 y Park Geun-hye en 2016—, según reportaron de forma independiente Infobae y Publimetro. La recepción oficial en el Palacio Nacional, con la presidenta Claudia Sheinbaum, está prevista para este jueves 24 de septiembre.
La agenda bilateral, que se extiende hasta el sábado 26 de septiembre, contempla la firma de un Plan de Acción México-Corea 2026-2030 y el intercambio de memorandos de entendimiento en comercio, inversión, energía, tecnología y cooperación cultural. El viernes 25 se realizará un foro empresarial en el World Trade Center y la feria K-Expo, mientras persiste como asunto pendiente la eventual reactivación de las negociaciones de un tratado de libre comercio bilateral, que no está confirmada para esta visita.
Sheinbaum confirmó previamente que el encuentro abordará "todos los temas, en particular el comercial, cultural, educativo", además de cadenas de suministro, minerales críticos, inteligencia artificial y cooperación en los sectores aeroespacial y de defensa. Según datos oficiales de julio de 2026, las exportaciones mexicanas hacia Corea del Sur sumaron 515 millones de dólares, mientras las importaciones mexicanas desde el país asiático alcanzaron 3.746 millones de dólares.
México es, según ambas fuentes, el principal socio comercial de Corea del Sur en América Latina, además del mayor mercado de K-pop de la región y el principal importador latinoamericano de cosméticos y alimentos surcoreanos. La visita se produce apenas un día después de que Lee sostuviera una cumbre bilateral sorpresa con Donald Trump en Nueva York, reportada en la sección de Relaciones internacionales de esta edición.
Para el ecosistema empresarial latinoamericano, la combinación de una visita de Estado de alto perfil con un foro empresarial y una feria cultural (K-Expo) ilustra el tipo de diplomacia comercial que Seúl viene desplegando en la región, en paralelo a sus gestiones para actualizar tratados de libre comercio con Chile y avanzar en un acuerdo con el Mercosur.

