Los datos de comercio exterior de esta semana confirman una paradoja que se repite edición tras edición en Asia Hoy: mientras Washington y Pekín negocian —y postergan— los términos de su relación comercial, el resto de Asia sigue exportando a un ritmo acelerado hacia ambos mercados. Tailandia registró su mayor crecimiento exportador en cuatro años, 24,3% en agosto, con ventas a Estados Unidos disparándose 48,7% y hacia China avanzando 15,5%, un desempeño que Bangkok atribuye directamente a la demanda de electrónica ligada a la inteligencia artificial.
El caso indio ofrece un contraste interesante: mientras Nueva Delhi da por prácticamente "cerrado" su propio acuerdo comercial con Washington, su ministro de Comercio reconoce que la ejecución sigue condicionada a obtener una ventaja arancelaria competitiva frente a otros socios, y que el país negocia en paralelo con la Unión Europea, Canadá, el Golfo y economías latinoamericanas como Chile y Perú. La estrategia de India —cerrar múltiples frentes a la vez en lugar de depender de una sola relación bilateral— contrasta con el enfoque más bilateral y menos predecible entre Washington y Pekín.
El alza de tarifas navieras que CMA CGM aplicará desde octubre en las rutas de Asia hacia América Latina es, en este contexto, el costo visible de ese mismo auge exportador: a medida que la demanda de espacio de contenedores crece por el comercio impulsado por la IA, las navieras globales recomponen márgenes que habían quedado deprimidos, trasladando ese costo a los importadores latinoamericanos de electrónica y bienes de consumo asiáticos.
Para las economías de América Latina y España, la lección es doble: el comercio asiático seguirá creciendo con fuerza independientemente del resultado final de la negociación entre Washington y Pekín, pero ese mismo crecimiento —sostenido en la demanda de electrónica para IA— también encarece la logística y los insumos que las industrias exportadoras de la región importan desde Asia, un efecto que probablemente se profundice hacia fin de año.
Esta es una opinión de Asia Hoy.

